jueves, 22 de diciembre de 2011

Ser jefe y ser líder

El Grupo Adecco, uno de los principales proveedores mundiales de recursos humanos, muestra en un informe realizado recientemente que 6 de cada 10 españoles aspira a ser jefe algún día.

Según el informe que hace referencia a los modelos de “jefe ideal” identificados por la psicología,  los cuatro tipos de liderazgo existentes son el autocrático, definido como aquel que toma siempre las decisiones sin contar con nadie y sin dar explicaciones, el democrático, que por el contrario, pide la opinión de sus subordinados antes de tomar una decisión, el paternalista, quien confía en sus empleados y les motiva para que trabajen más y mejor y, por último, el carismático a quien se le atribuye la capacidad de generar entusiasmo y de implicar al máximo a sus empleados.

Y aunque no todo son buenas palabras hacia el jefe,  ya que entre algunos de los datos que se barajan en el estudio de Adecco, el 62, 6% de los españoles encuestados les gustaría que su jefe tuviera un estilo de liderazgo más democrático, casi un 20% no se siente respetado por su jefe y casi un 30% dicen no confiar este, es decir, un alto porcentaje de empleados demandan de sus superiores una mayor involucración en los asuntos que afectan a la organización, mayor respeto y que sean modelo de confianza.  
A pesar de estos datos ciertamente mejorables pero no sorprendentes, 6 de cada 10 españoles aspira a ser jefe algún día. De hecho es una idea que prima entre los sectores más jóvenes, pues el 78,9% de los encuestados menores de 24 años desean alcanzar puestos directivos.

Pero, ¿en qué consiste ser un buen jefe? ¿Se trata de poder, autoridad, reconocimiento, responsabilidad? ¿Es más bien una cuestión económica?
Sólo un 4,1% de los encuestados no están de acuerdo en la afirmación de que es un buen jefe aquel que “se remanga” para sacar el trabajo del equipo adelante.
Con esta afirmación, parece que la bondad del jefe radica en la capacidad de liderazgo dentro de un equipo.  
¿Qué diferencia al líder del jefe? Yo diría que jefe solo hay uno, pero líder podemos ser todos.  

La habilidades y cualidades del líder se aprenden. Es cierto que naturalmente hay personas con mayor tendencia a líderar gracias a sus capacidades personales, sin embargo, uno de los aspectos más importantes del liderazgo es la adquisición voluntaria de responsabilidades y del compromiso en las funciones asumidas. Asunto distinto es la posición que se ostenta en la organización según sea el reparto de funciones (unas tendrán mayor responsabilidad que otras).

Si cada miembro de una organización asumiese el 100% de su responsabilidad y se comprometiese sinceramente con las funciones que tiene asignadas, cambiaríamos la visión tradicional de organización= jefe + empleados por, organización= grupo de líderes.


miércoles, 21 de diciembre de 2011

Diferencias entre fundraising y captación de fondos

El fundraising podría definirse como el conjunto de actividades encaminadas a captar fondos ya sea de personas, empresas, fundaciones o de las Administraciones públicas,  destinados a un fin determinado o una causa concreta.
¿Por qué no llamarlo entonces “captación de fondos” en lugar de acuñar este término anglosajón para referirnos a lo mismo? 
Según el Director-Gerente de la Asociación Española de Fundraising, Marcos Concepción, existen diferencias en el significado y la percepción de conceptos.
El fundraising incluye un paso más que la captación de fondos, provengan del sector público o del ámbito privado. Fundraising implica además la responsabilidad de dar cuentas a los implicados, de ser transparente en cuanto a en qué han sido empleados los fondos. El fundraising tiene también una dimensión social y es que genera un vínculo afectivo entre las personas integrantes del proyecto.

Han seguido este camino multitud de ONG´s, consiguiendo hacerse necesarias y generar un nexo de implicación con los socios que en toda organización es fundamental. Los fines de una ONG y una organización son distintos, pero la forma de hacer, adaptada a un plan estratégico concreto con unas metas determinadas, son objeto de análisis y aprendizaje para las organizaciones.

Son cuatro los pilares fundamentales de los que hay que partir para que el plan estratégico sea efectivo, según Marcos Concepción.
En primer lugar, conocer y transmitir para qué existe la organización, cual es la misión que tiene, que es lo que hace que sea necesaria su existencia.
En segundo lugar es imprescindible poseer un buen gobierno. Entre otros asuntos es importante tratar de evitar depender de una o un grupo de personas que formen el gobierno de la organización y fomentar la renovación de sus integrantes.
La comunicación se posiciona también como uno de los elementos básicos. Implementar un plan de comunicación eficiente que permita llegar a todos los stakeholders de la organización y les transmita qué se está haciendo y cómo se está haciendo.
La financiación ocupa un papel priorotario también en este sentido. Se hace necesario conocer qué medios se tienen para ajustar los planes estratégicos a los fondos, coordinando todos los elementos con los que se cuentan.

El Director de la Asociación Española de Fundraising recordó una frase de un gurú en la materia que resumía el principio y fin de este tipo de actividad así: "Sólo consigo hacer cosas cuando me financian y sólo me financian cuando doy las gracias".
Aún así, más importante aún que cada uno de los pilares, es que los cuatro se sitúen al mismo nivel para que el plan estratégico sea óptimo.

Un ejemplo divertido en materia de recaudación de fondos en el ámbito político es el que viene a continuación y hace referencia al “pulso” entre Obama, Hillary Clinton y McCain en 2008.

jueves, 24 de noviembre de 2011

La mujer del César no sólo debe ser buena, sino parecerlo

La marca de una organización, empresa o compañía, determina quién es, cómo es y qué hace.


La marca, considerada como la tarjeta de presentación de toda entidad, apuesta hoy por una idea de gran sensibilidad y connotación “altruista”; ponerse al servicio del interés común, trabajar para obtenener beneficio económico, pero evitando el impacto negativo. Cada vez más se habla de responsabilidad social corporativa, ética empresarial y el buen gobierno, la transparencia, el valor del empleado, la felicidad y satisfacción del cliente y un largo etcetera que llena la boca de buenas palabras, aunque, en ocasiones, de contenidos vacíos.


Son aspectos, ahora fundamentales en las entidades que quieren destacar. 
 Ha quedado atrás la valía del producto o la calidad del servicio, no porque no sea valorado, sino porque parece que es un objetivo superado. Siguiente objetivo, además ofertar lo mejor, buscar el equilibrio para causar el menor impacto. 
No es que la empresa, organización o entidad haya dejado en un segundo plano los beneficios económicos, sino que ahora gran parte de los beneficios dependen de la reputación que se genere.
La ecuación es simple:
Mejorar la marca implica que la reputación impacte en la actitud del cliente y esto genere recomendaciones. Éstas a su vez generan negocio.


Marca = buena reputación+ recomendaciones = negocio


Ahora la marca es promesa. Ha de probar y demostrar que cumple todo aquello a lo que se compromete.  Volvemos a la época en la que dar la palabra era la garantía necesaria para cerrar un trato, lo contrario implicaba la pérdida del honor, ahora su equivalente sería la reputación de marca.

martes, 22 de noviembre de 2011

Guia para el periodista en la gestión de redes sociales y para el editor en la gestión de políticas propias

Ha llegado a mis manos una valiosa información gracias a un post de José Luis Orihuela, profesor universitario, conferenciante y bloguero. Especialmente valiosa concretamente para aquellos profesionales del entorno del periodismo.

Publicaba ayer, día de elecciones, en el digital media web blog, un informe titulado (en su versión castellana) y a cargo de Guillermo Franco “Las 10 mejores prácticas para medios sociales”.  



1. Las reglas éticas tradicionales también se aplican 'online'
2. Asuma que todo lo que escribe 'online' llegará a ser público
3. Use los medios sociales para relacionarse con los lectores, pero profesionalmente
4. Publique las noticias de última hora (exclusivas) en su sitio web, no en Twitter
5. Cuidado con las percepciones
6. Autentique independientemente todo lo encontrado en un sitio de redes sociales
7. Siempre identifíquese a sí mismo como periodista
8. Las redes sociales son herramientas, no juguetes
9. Sea transparente y admita cuando esté equivocado 'online'
10. Mantenga confidencialidad sobre las deliberaciones internas

Se trata de un estudio, de cerca de 50 páginas, dedicado al periodista. En esta ocasión este profesional será el protagonista ofreciéndole pautas de comportamiento en el ámbito de la gestión de su presencia en redes sociales, pero es también una guía de referencia para ayudar a los editores a crear sus propias políticas ejemplificadas en modos de actuación de diversos medios de relevancia internacional.


lunes, 21 de noviembre de 2011

El peligro de la RSC


De las 35 empresas del IBEX35 todas menos dos realizan una memoria de sostenibilidad.
La problemática que plantea la Responsabilidad Social Corporativa es básicamente que las empresas hagan un lavado de cara, sin que exista un verdadero compromiso. Aquel fue uno de los aspectos que apuntaron los ponentes de la jornada sobre "Responsabilidad Social Corporativa y buenas prácticas” organizado por Unión Profesional  con la colaboración de la Red española del Pacto Mundial   y la Fundación Corresponsables. 

La definición del la Responsabilidad Social Corporativa ha tenido una evolución en el tiempo consecuencia de los cambios que se han ido produciendo a lo largo de la última década. Apuntaba el libro verde de la Comisión de las Comuninades Europeas en 2001  que “una empresa es socialmente responsable cuando en la gestión de sus negocios integra de forma voluntaria no solamente criterios estrictamente económicos, sino que añade otros de naturaleza medioambiental y social". En 2006, la Comisión de las Comuninades Europeas, hacia referencia a ella de esta manera, “es un concepto  por el cual las empresas integran preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones de negocio y en sus interrelaciones con los grupos de interés sobre una base voluntaria".
Recientemente, el 25 de octubre de este año, la Comisión Europea presenta una nueva definición de la RSC y una estrategia renovada. Se trata de una comprensión moderna del concepto en el que la RSC se entiende como la “responsabilidad de la empresa respecto de sus impactos en la sociedad”.

La nueva estrategia de la Comisión Europea sobre la materia, tiene como objetivo generar las condiciones favorables para el crecimiento sostenible así como empleo a medio y largo plazo.  Los fines que plantea la Unión Europea son, por un lado, maximizar la creación de valor compartido entre la empresa y la sociedad y por otro, identificar, prevenir y mitigar los efectos adversos consecuencia de la actividad de las empresas.

Las empresas comprometidas, aquellas que se identifican con este concepto, las socialmente responsables no nos hablan de altruismo o utopía sino de competitividad integrada en un plan de gestión responsable.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Stay hungry, stay foolish!

“Stay hungry, stay foolish!” fueron las palabras que dirigió el moderador Gian Luca Giovannucci, Presidente de EUCA, a los estudiantes universitarios de diferentes países de Europa,  coincidentes con las del fallecido Steve Jobs en su discurso en la Universidad de Stanford.  

Jóvenes de España, Inglaterra, Polonia, Italia o Alemania que se dieron cita en  la sede de la Representación de la Comisión Europea en Madrid con motivo del I seminario transaccional sobre voluntariado y ciudadanía bajo el título “el voluntariado y la construcción civil de Europa”, financiado por la Unión Europea a través del programa “Juventud en acción 5.1”.

Para la Comisión Europea, el voluntariado es un indicativo de participación activa que repercute en un incremento del PIB que oscila entre un el 3-5%.  Por no decir que las actividades de voluntariado constituyen una rica experiencia de aprendizaje, permiten el desarrollo de aptitudes y competencias sociales y contribuyen a la solidaridad.

El 2011 es, está siendo, el Año Europeo del voluntariado 2011, año en el que se pretende fomentar el intercambio de experiencias y buenas prácticas generando así las condiciones necesarias para que en nuestro entorno social sean favorecidad estás prácticas, también se pretende dar una mayor visibilidad a las actividades que se desarrollan en el marco del voluntariado.  

El principal objetivo del I seminario transnacional sobre voluntariado y ciudadanía europea, consistió en sensibilizar a los estudiantes universitarios, especialmente a los asistentes, en el ámbito de la participación ciudadana activa y el voluntariado, enmarcados dentro de los objetivos establecidos a través de la Decisión del Consejo 2010/37/CE de 27 de noviembre:

1. Trabajar para lograr un entorno que favorezca el voluntariado.
2. Ofrecer medios de actuación a las organizaciones de voluntarios y mejorar la calidad del voluntariado.
3. Reconocer las actividades de voluntariado.


Así, con el 2011 se conmemora el décimo aniversario del Año Internacional de los Voluntarios de Naciones Unidas.